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MORENA: Con “la mesa puesta” para ganar la gubernatura en Baja California

COLUMNA: SIN NOMBRE

Por: Luis Arellano Sarmiento

MEXICALI. – El abrumador triunfo del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) el pasado primero de julio, aunado a la división interna del Partido Acción Nacional (PAN) en Baja California, vaticinan que la próxima gubernatura quedará en manos de la izquierda.

Morena tiene “la mesa puesta” para sacar del poder al PAN después de 30 años gobernando la entidad. La única forma de que el partido del actual gobierno retenga el estado es que Morena cometa demasiados errores, repito, demasiados errores.

Y es que no sólo son esos 671 mil 599 ciudadanos que votaron por Andrés Manuel López Obrador para la presidencia de la república, también, a poco más de cuatro años de obtener el registro como partido nacional, Morena es el que vertiginosamente más ha ganado espacios de elección popular.

Por el contrario, el PAN y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentan un declive en la intención del voto.

En las elecciones locales del 2016 votaron 830 mil 657 ciudadanos en todo el estado; con 245 mil 993 votos el PAN obtuvo la mayoría con el 29.61 por ciento de los sufragios. En la pasada elección presidencial con su candidato Ricardo Anaya Cortés, lograron que 205 mil 747 bajacalifornianos les dieran su apoyo, son 40 mil menos que los obtenidos hace dos años en la elección para diputados de mayoría relativa. En la elección de munícipes tuvieron 225 mil 285 votos, es decir, menos votos.

En cambio, Morena hace dos años, en su primera participación en elecciones locales tuvo 104 mil 604 votos, lo que significó el 12.60 por ciento de la votación que fueron suficientes para colocar dos diputados en el Congreso del Estado. En la elección para presidente de la república obtuvo el 63 por ciento de los sufragios emitidos en Baja California.

El PRI fue la segunda fuerza política en la pasada elección local con 147 mil 713 votos que le valió el 17.78 por ciento de los sufragios; hace unos meses, con su candidato José Antonio Meade Kuribreña sólo alcanzó 94 mil 296 votos.

La inercia en la intención del voto no se define de un año a otro, las estadísticas, la tendencia al alza o a la baja, tienen sus ingredientes sociológicos sin detalles mágicos; ahí está el reflejo del hartazgo, la calificación popular de los ciudadanos al gobernante, la preferencia de las nuevas generaciones o la conciencia crítica de la población. Esa inercia, insisto, no se revierte de un año a otro, sino que tarda muchos años en modificarse.

Por eso Morena tiene todo para terminar con la hegemonía que el PAN inició en 1989 con la asunción al poder de Ernesto Ruffo Appel, cuando Baja California se convirtió en el primer estado no priista del país, cuando por fin reconocieron el triunfo pues con fraudes electorales retenían gobiernos.

Si a la frialdad de los números le sumamos la división interna en el PAN, la situación se les complica aún más a los albiazules. Recientemente, un grupo de panistas entre ellos un ex gobernador, ex secretarios, ex diputados y ex dirigentes del partido, desconocieron y solicitaron abiertamente la destitución de José Luis Ovando Patrón como dirigente estatal.

Esa solicitud de renuncia incluye el descontento con el grupo interno que apoyó y sostiene a Ovando a la cabeza del Comité Directivo Estatal. Hace dos años no pudieron pedir “su cabeza”, pues el dirigente “se la jugó” y sin alianzas electorales los panistas ganaron holgadamente.

Desde que me acuerdo, en el PRI siempre pasa lo mismo, pleitos internos y traiciones que hoy no son la excepción pues, recientemente un grupo de militantes pidieron la destitución de David Ruvalcaba Flores como dirigente estatal.

Entre los inconformes están actuales diputados locales, ex dirigentes del partido, ex presidentes municipales y ex legisladores federales y locales. A los priistas no se le ve como puedan salir del atolladero, máxime si siguen empleando las mismas prácticas que tanto ha rechazado la población. El PRI dejó de ser opción.

Con el contexto de que Baja California será el primer estado en renovar la gubernatura bajo la presidencia de López Obrador, también la única del 2019, el próximo presidente actuará conforme al “librito” político y concederá apoyos extraordinarios a la entidad. A la frontera en general ya lo está haciendo con la promesa de bajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 8 por ciento, y el Impuesto Sobre la Renta (ISR) al 20. La homologación de los energéticos (si resulta favorable en la entidad con vecino California), y el aumento del salario mínimo al doble también servirá como banderas de campaña electoral.

Y si bien es cierto Morena podría ganar solo la gubernatura, si como lo hizo en la elección federal se coaliga con Transformemos –antes Partido Encuentro Social- y el Partido del Trabajo, desde ahorita los panistas pueden irse sintiendo enterrados.
Morena ganaría la elección con el candidato que sea.

Pero, ¿Cuáles son esos errores que podría cometer Morena? La respuesta es fácil, dejando ingresar a sus filas, decisiones y candidaturas, a personajes oportunistas, resentidos de otros partidos o con mala reputación, como el priista Xicoténcatl Leyva Mortera.

14 de octubre de 2018

 

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